lunes, 11 de noviembre de 2013

Explicación de por qué ha crecido un 7 % el número de multimillonarios en España a pesar de la crisis

Diego Sánchez de la Cruz www.libremercado.com ha escrito un artículo titulado Desmontando falacias: Mitos y realidades sobre los ricos en España. En dicho artículo se asegura que los ricos en España no forman parte de un grupo cerrado y que el 80% de ellos, han creado su propia fortuna a lo largo de su vida gracias al trabajo y/o inversiones. De manera contradictoria, el artículo viene aderezado con una foto de la duquesa de Alba, un personaje que ha cobrdo multimillonarias subvenciones procedentes de la U.E por poseer vastas extensiones de terrenos, herencia de sus ancestros. 


Las empresas de la Duquesa de Alba son una de las más beneficiadas
por las subvenciones de la PAC, recibiendo 5,3 millones por Euroexplotaciones
y 1,8 por Eurotecnica, teniendo éstas unos beneficios de entre 500.000 y 700.000 euros.
Aún así, el imperio de la Casa de Alba se constituye con más empresas
como Castrofresno, Agralsa, Agrotec o Inversiones Princesa.
El artículo ha desatado la indignación de gran mayoría de los lectores de www.libremercado.com (un apéndice de www.libertaddigital.com ) y un lector que se considera liberal desmiente a Diego Sánchez de la Cruz. Dicho lector reconoce que que es un acaudalado empresario y  aunque afirma pagar religiosamente todos sus impuestos, los costes de lo que produce su empresa, se repercute siempre sobre sus clientes, la gran mayoría de ellos "pobres". Este empresario afirma que si se sube los impuestos a los ricos, éstos repercuten dicha subida sobre los bienes y servicios que ofertan a los pobres, incrementando los precios, lo que implica una menor adquisición de bienes y servicios por parte de los consumidores. Ante esa contracción de la demanda de bienes y servicios, hay empresarios que se ven abocados al cierre de sus empresas y dejan espacio libre a aquellos que consiguen "sobrevivir" a ley de la jungla del "libre mercado", ocasión que aprovechan para acaparar mas cuotas de mercado e incrementar sus beneficios.


Las multinacionales eléctricas en España, desde la liberalización del sector
no han parado de subir los precios, cuando lo normal sería que ocurriese todo lo contrario.
Han usado sus contactos dentro del poder político para aplastar a sus competidoras,
 las empresas de  energías renovables  e imponer un canón a los usuarios que quieran generar
energía eléctrica en sus domicilios.
De esta forma, se explicaría el "aparente incremento del número de multimillonarios en España", que en realidad son los ricos de siempre (la oligarquía empresarial que se codea con el poder político en España) que aprovecha su privilegiada posición para abusar de la competencia,  a los que hay que sumar algunas nuevas incorporaciones a ese selecto club; empresarios que han conseguido incrementar el volumen de sus negocios y de beneficios gracias a la caída en desgracia y el abandono de sus competidores. Todos ellos se aprovechan del empobrecimiento de la clase media y trabajadora. En definitiva, se acentúa la bipolarización entre la clase del 1% y la clase del 99% en lo que respecta a la posesión de  riqueza.


El éxito de Mercadona consiste en imponer unas reglas muy
severas a empleados y proveedores, lo que le permite que sus productos
estén a  precios bajos y así acaparar mayores cuotas de mercado. La política
impulsada por Juan Roig le ha llevado a ser considerado por Forbes
el segundo hombre mas rico de España.
Les dejo a continuación la crítica al artículo "Desmontando falacias: Mitos y realidades sobre los ricos en España" escrito por Sánchez de la Cruz por parte de un lector llamado Herbert García Nalón:

Lamento decirlo, pero el Sr. Sánchez de la Cruz no comprende como funcionan las cosas. Naturalmente que existe una oligarquía afín al poder político que se vale de privilegios ilegítimos. No se trata de "fortunas heredadas", sino de fortunas "arrebatadas", o al menos conservadas, gracias a esos privilegios.

El sector de la construcción (todas las grandes y medianas constructoras), el sector bancario en su totalidad, el sector eléctrico, y un buen número de otros sectores, están convenientemente controlados, penetrados y parasitados por estas oligarquías financieras y/o políticas. Eso por no hablar de mafias políticas ilegales, al estilo de los EREs, o dentro de la legalidad pero inmorales. El tráfico de influencias que escapa a toda punición, porque puede hacerse sin que la ley pueda punirlo, es un secreto a voces. Eso son verdades indiscutibles.

Si nos empeñamos en lo contrario, siempre podremos encontrar un universo estadístico de "ricos" en el cual el 80% de ellos sean hombres hechos a si mismos. Pero eso no tiene interés alguno. Sabemos que existen muchos empresarios hechos a si mismos. Lo que si tiene interés es la riqueza ilegítimamente obtenida y mantenida por el 100% de una oligarquía real y palpable, manifiestamente afín al poder político. De esa es de la que hay que hablar. No tiene sentido liberalizar lo que ya es libre. Lo que hay que liberalizar es lo que no lo es.

Ahora sobre los impuestos, otra cuestión elemental que el autor del artículo no comprende, simplemente porque no entiende como funcionan las intimidades de la economía. Me he cansado de decirlo, pero ni los "liberales", en este caso de pacotilla, lo entienden. Sepan ustedes señores que "nosotros" los ricos, NO PAGAMOS IMPUESTOS de ninguna clase. NUNCA lo hacemos. Me da IGUAL que me aumenten el impuesto sobre la renta o impuesto de sociedades. Claro que me perjudica, pero no del modo que ustedes piensan. A fin de cuentas, cualquier rico paga más impuestos que cualquier pobre, pero sólo por lo que consume (IVA y otros impuestos embutidos en los precios).

Yo, que soy rico, muy muy rico, y que lo soy porque he creado muchas empresas que dan mucho dinero, ingreso en hacienda TODOS los impuestos que esta me aplica. PERO no los pago yo, LOS PAGAN MIS CLIENTES. Porque TODOS los impuestos, al igual que TODOS los demás gastos en los que incurro para llevar a cabo mis actividades económicas, los repercuto SIN EXCEPCIÓN ALGUNA en los productos que vendo. Y no es algo que yo haga porque quiero, o de modo consciente y premeditado. Es simplemente el modo en que la economía funciona. Sucede así, incluso aunque muchos empresarios ni siquiera sean conscientes de ello.

Cuando yo me planteo un negocio, lo hago siempre pensando en lo que quiero obtener por él. Todos los empresarios lo hacen así. Si yo pongo una fábrica de caramelos, antes de ponerla ya se lo que voy a invertir y cual es la rentabilidad MÍNIMA que tiene que darme para que valga la pena el riesgo. Si esa fábrica tiene que darme un 10% de rentabilidad LIMPIA DEL POLVO Y PAJA, yo arriesgaré mi capital para obtener COMO MÍNIMO ese 10%.

Si luego viene el estado y me dice que me quita un 5%, ya no me salen las cuentas. Así que tengo dos opciones: o cierro la fábrica, o subo los precios para que el resultado final vuelva a ser el 10% de beneficio. Como hay otros fabricantes de caramelos, algunos decidirán cerrar. Esto disminuye la competencia y permite que los que quedan suban los precios, lo que hace también que la demanda se reduzca.

Es decir, los impuestos aplicados a los ricos y a las empresas, sean los que sean, SIEMPRE se repercuten en los productos de consumo. Osea, los impuestos a los ricos los pagan SIEMPRE los pobres. Como hacen que la gente tenga que pagar los productos más caros, hacen que menos gente pueda comprarlos. Osea, hacen que la gente pobre sea más pobre, porque puede comprar menos bienes. También hace que haya menos ricos (por los que han cerrado), y que sean más ricos: los que quedan, al haber menos competencia y más riesgo, suben todavía más sus márgenes para compensarlo, y ganar más. Como resultado colateral, la recaudación de impuestos se REDUCE. Sorpresa, Montoro de mis amores, sorpresa.

No me voy a parar demasiado a explicar el devastador efecto que todo esto tiene sobre los salarios, forzándolos a la baja por exceso de mano de obra. A la larga, los niveles de precios se reducen a pesar de las subidas de impuestos, pero esta reducción es consecuencia de la caída de los costes laborales (el exceso de oferta de mano de obra reduce los salarios). O sea, subir los impuestos a los ricos y a las empresas traslada el dinero desde los bolsillos de los pobres a la hacienda pública y, de rebote, a una reducida cantidad de ricos. Si, si... lo que digo es que subir los impuestos a los ricos y a las empresas aumenta el paro y reduce los salarios, ¿Algún idiota se sorprende? Cuanta ignorancia...

Doctrina elemental para cualquier liberal que se precie de serlo, que en este periódico lleno de socialistas no todo el mundo se ha aprendido, por lo visto.

Autor del comentario al artículo:  Herbert García Nalón