miércoles, 21 de julio de 2021

Mujer cristiana norcoreana denuncia cómo son los campos de prisioneros en Corea del Norte ¿Hay libertad religiosa en España?


No hay pruebas fotográficas de cómo es la vida en las cárceles, campos de concentración o centros de reeducación de Corea del Norte.

Lo que sí sabemos , y es algo reconocido por enemigos y amigos de ese país como  Alejandro Cao de Benós, que actúa como representante de Corea del Norte en el exterior, que en la república norcoreana existe la pena de muerte por disparo con armas de fuego  y que existen campos que albergan prisioneros que se ven obligados a realizar  trabajos forzados. Eso no lo niega nadie.

El relato de una mujer norcoreana que afirma haber sido internada en uno de estos campos en unas condiciones inhumanas por profesar su religión cristiana de forma clandestina. Su testimonio choca contra la versión oficial del régimen norcoreano que afirma que se toleran ciertos cultos religiosos como el chondoísmo, budismo, cristianismo católico y protestante que tenían fuerte presencia antes de la llegada de la ideología Juche al poder.

No niego la veracidad del testimonio de esta mujer ni de las calamidades que habrá pasado pero quiero corregir su visión errónea sobre España en cuanto a libertades.

Diversas sectas religiosas, entendiendo como tal, un amplio abanico de iglesias cristianas, mezquitas, cultos ufológicos y esotéricos, sectas satánicas, etc han sido objeto de espionaje por parte de los servicios secretos españoles.

Cuanto más se desvían estos cultos de lo socialmente aceptado por el régimen español, más preocupan a las cloacas del estado y ponen la máquina del fango a trabajar.

Muchos documentales y reportajes de "equipos de investigación" son encargos del estado español con el objetivo de desacreditar, asustar y ridiculizar estos cultos o sectas ante la opinión pública para evitar su crecimiento y que vayan a más. Y aquí voy a hacer una confesión, siendo un niño, yo miré con mala cara a un ciudadano de la religión Hare Krishna por la mala fama que los medios de comunicación españoles controlados por El Reino de España. Y el pobre hombre seguidor de los Hare Krishna, que jamás me había hecho nada, no entendía tanto odio en mi rostro. No me queda más remedio que parafrasear a un preso que figuró en el Fichero Internos Especial Seguimiento (régimen FIES) en un libro titulado "Huye hombre huye" en el que denunciaba la brutalidad del régimen carcelario con él y sus compañeros: "Yo no odiaba, yo aprendí a odiar".  Es el sistema el que te enseña a odiar, desde el día en que naces. Ejerciendo control sobre tus padres  y personas de su entorno más próximo que moldean tu mente para que aceptes una realidad que no tiene porque ser idílica ni mucho menos.

Yo he visto como trataban de destruir la imagen de Los Testigos de Jehová, haciendo hincapié sobre todo en la polémica de su negativa a las transfusiones de sangre. Yo he visto documentales de investigación como machacaban la imagen de grupos catalogados como sectas destructivas tales como "Nueva Acrópolis", O el "Movimiento Humanista", El Movimiento Gnóstico, La Iglesia de la Cienciología, etc.

¿Todo lo que decían en esos documentales era mentira? No, claro que no. Pero he observado que los partidos políticos y en la Iglesia Católica, conductas similares a las sectas destructivas.  Por un lado, esto permite a los periodistas realizar una "investigación emocionante" con cámara oculta. Aunque en la mayoría de los casos, no hay riesgo real de sufrir daño para los infiltrados.

Yo conocí a una agente de los servicios secretos españoles que ahora debe rondar los 60 años, que estuvo infiltrada ni mas ni menos que en 12 cultos religiosos, y esotéricos tales como Los Testigos de Jehová, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (también conocido como mormones), El Movimiento Gnóstico fundado por el VM Samuel Aun Weor, varias escuelas esotéricas, etc. He conocido a  varios agentes que se infiltraron en grupos cristianos evangélicos o en los Testigos de Jehová. Y hasta un agente  que fingía ser un musulmán radical simpatizante del Estado Islámico. Ni que decir tiene, que el estado intenta colocar imanes en las mezquitas que sean de su confianza y que tengan un discurso político aceptable para sus intereses.

Y bueno, algunos me dirán pero eso forma parte de la lucha contra el terrorismo, la estafa, el lavado de cerebro, el supuesto engaño, etc.... Eso mismo lo podría firmar Alejandro Cao de Benós: que no se permiten que un extranjero monte una iglesia en Corea del Norte con creencias diferentes a las ya existentes  por temor a que sea un agente desestabilizador, un espía, un terrorista que quiera sabotear su régimen.

No hay tanta libertad de religión y libertad de expresión como esta mujer norcoreana piensa. Ella, como es una ciudadana extranjera oriental residente en España, vive en una burbuja como muchos ciudadanos extranjeros y españoles, que creen que en España es un estado social de derecho, una democracia, dónde se puede hablar de todo y decir lo que uno piensa sin sufrir represalias. Con el tiempo, descubrí que no siempre era así.  Aunque la presión en España no siempre es generalizada como en Corea del Norrw sino más bien selectiva; porque en España hubo una guerra civil que impide una destrucción total de la disidencia política.

No quiero decir que una persona por ser cristiano evangélico o gnóstico vaya a prisión en España, pero dependiendo de su discurso puede ser objeto  de investigación y hasta podría sufrir represalias.