jueves, 8 de agosto de 2013

El golpe de estado del 23-F: La historia que nos contaron es mentira

A pesar de lo que ha llovido, aún quedan voces que aseguran que la monarquía española de los Borbones y el papel del monarca, el Rey Juan Carlos I nos trajo una estabilidad y un progreso, apoyando una institución anacrónica en detrimento de La República, rememorando la mala experiencia de la II República española. La España del S.XXI poco o nada se parece a la España de la década de los 30 del S.XX y por lo tanto, si se estableciese una república en la actualidad, no tendría nada que ver con los hechos acaecidos durante II República española.

Este artículo niega que El Rey de España fuese el salvador de la democracia aquel 23 de Febrero de 1981, cuando se produjo aquel golpe de estado y también resalta  que El Rey Juan Carlos I de España, no fue el impulsor de este modelo de estado democrático  para algunos, sino que fue la comunidad internacional, principalmente los EE.UU  los que impusieron esta democracia a los herederos del franquismo.

La entrada de España en la OTAN fue condición necesaria  para la posterior entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE)  y el acceso de España a los fondos en formas de subvenciones el PSOE vendió su alma al diablo. Muchos dirigentes del PSOE se convirtieron de buena gana en siervos de Henry Kissinger. La monarquía y los dos partidos políticos mayoritarios (PP y PSOE) idearon un modelo económico ineficiente basado en la cultura del pelotazo y de la especulación, cuya burbuja ha explotado recientemente poniendo en evidencia la decrepitud del sistema.

Durante muchos años, los ciudadanos que vivían por encima de sus posibilidades no protestaron porque el régimen actual supo guardar las apariencias. El poder político desactivó a los agentes sociales, como los sindicatos mediante sobornos, subvenciones y otras malas artes.

Todo ello ha dado lugar a una falsa estabillidad política y social, la estabilidad económica ya no existe y España está a punto de caer bajo el yugo del F.M.I que propone entre otras medidas, una reducción de un 10% de unos salarios ya bastante mermados

La elite financiera continuará su plan para la instauración del Nuevo Orden Mundial, devastando las economías del sur de los países del Europa, entre ellos España. La sociedad española está harta de la monarquía, del PP y del PSOE y si los ciudadanos españoles no se han apuntado a una insurrección en masa contra el régimen, es por la falta de coraje, resultado de años de desideologización y conformismo, producto de una ingeniería social donde se criminaliza, desde todos los frentes, al que protesta y lucha.

Pero aún existen muchos ciudadanos ignorantes que se sienten agradecidos y leen con agrado, lo que ha escrito mas  un periodista-taquígrafo sobre el monarca en los medios de comunicación al servicio del régimen: No hay dinero en el mundo que pueda pagar lo que ha hecho El Rey por nosotros... Yo diría que no hay dinero en el mundo que pueda pagar lo que nosotros hemos hecho por el Rey y su familia Y si aún quedas voces que se alzan, pidiendo que se dé las gracias a la monarquía de los Borbones por haber salvado "la democracia" (su cortijo), leyendo este artículo espero que cambien de opinión.


La versión oficial de los hechos

El golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España, también conocido como 23F o 23-F, fue un intento fallido de golpe de Estado perpetrado fundamentalmente por algunos mandos militares, cuyo episodio más conocido fue el asalto al Congreso de los Diputados por un numeroso grupo de guardias civiles a cuyo mando se encontraba el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, durante la sesión de votación para la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, de la UCD.


El Golpe de Estado de 1981 se encuentra estrechamente relacionado con los acontecimientos vividos durante la Transición Española. Cuatro elementos generaron una tensión permanente, que el gobierno de UCD no logró contener: los problemas derivados de la crisis económica, las dificultades para articular una nueva organización territorial del Estado, las acciones terroristas protagonizadas por ETA y la resistencia de ciertos sectores del ejército a aceptar un sistema democrático.

El asalto al congreso de los diputados

En el golpe del día 23 coinciden las distintas tramas golpistas que operaban desde el inicio de la Transición, mediante una acción coordinada. A las seis en punto de la tarde empieza la votación nominal para la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como Presidente del Gobierno de España. A las 18:22 horas, cuando iba a emitir su voto el diputado socialista Manuel Núñez Encabo, se inicia la operación "Duque de Ahumada", en referencia al fundador de la Guardia Civil. Según el plan trazado, un grupo de guardias civiles, subfusil en mano, irrumpió en el hemiciclo del Congreso de los Diputados encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero. Éste, desde la tribuna, gritó "¡Quieto todo el mundo!" (Sic) y dio orden de que todos se tirasen al suelo.

Como militar de más alta graduación allí presente y como vicepresidente del Gobierno, el teniente general Gutiérrez Mellado se levantó, se dirigió al teniente coronel Tejero y le ordenó que se pusiera firme y le entregase el arma. Tras un brevísimo forcejeo y para reafirmar su orden, Tejero efectuó un disparo que fue seguido por unas ráfagas de los subfusiles de los asaltantes. Sin inmutarse, con los brazos en jarras, el anciano general permaneció indiferente al sonido de las armas. Mientras la mayor parte de los diputados obedecía las órdenes de Tejero, el diputado Carrillo y el presidente Suárez se mantuvieron sentados en sus escaños. Suárez incluso hizo ademán de ayudar a Gutiérrez Mellado. Durante el asalto, un ayudante de uno de los diputados sufrió un ataque de ansiedad y golpeó a un presente en la nariz.




Sublevacion en Valencia

Poco después y siguiendo el plan previsto, se sublevó en Valencia el Capitán General de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, quien desplegó la División Acorazada "Maestrazgo", con 1.800 efectivos y 40 tanques a las calles, desde el puerto de Valencia hasta el centro de la ciudad, donde apuntaban a los edificios institucionales, como el Ayuntamiento o las Cortes valencianas. Declaró el estado de excepción e intentó convencer a otros militares de secundar la acción. Aquella noche la ciudad estuvo rodeada de militares con blindados y otros camiones del ejército que habían salido de las bases de Bétera y Paterna. Una columna blindada se dirigió a la base aérea de Manises para convencer a su comandante de que se sumase al golpe, pero este no solo no lo hizo, sino que amenazó incluso con desplegar dos aeronaves con misiles contra los tanques, optando estos por regresar.



"El Elefante Blanco"

La identidad del popularmente conocido como "Elefante Blanco", el militar promotor del golpe al que Tejero esperaba en el Congreso para hacerse cargo del gobierno y que nunca apareció, no ha trascendido y sigue siendo un misterio. Entre los nombres apuntados se encuentran los de Alfonso Armada14 o Milans del Bosch,15 partícipes conocidos en el golpe. Según otros, como Manuel Gutiérrez Mellado, el elefante blanco era el general De Santiago.Según otros, como Antonio García-Trevijano, era el propio Juan Carlos de Borbón.

El Rey de España sobre los autores del golpe de estado del 23-F: "Los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos. Concretamente, el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad".

¿La historia que nos contaron es mentira?

El Coronel Diego Camacho que trabajó para los servicios secretos asegura ser protagonista directo de los hechos acaecidos el 23-F, tal como publica el blog  https://elproyectomatriz.wordpress.com/ y cito un extracto del artículo:


[...] Durante el 23-F Diego estaba destinado en la unidad del CESID (servicios secretos españoles) que participó más directamente en la asonada golpista. A los pocos minutos de entrar Tejero en el Congreso, pudo comprobar que durante el día en el centro se había realizado acopio de víveres y bebidas para toda la noche y que varios agentes habían sido encapsulados informativamente y puenteados en su función por el jefe de la unidad.

Pasada la media noche, el capitán Camacho se introdujo con otro agente en el Congreso, unos 10 o 15 minutos después de la llegada de Pardo Zancada, y fueron testigos directos del clima existente y de las razones que habían motivado el enfrentamiento entre Armada y Tejero.

A las 05:00h del 24-F, ambos agentes se trasladaron a la sede central del CESID para comunicar a Javier Calderón la autoría intelectual del golpe. Ese mismo día también le informaron de la participación de la unidad y de varios agentes dirigidos por Cortina en la asonada.

Más adelante, los cuatro agentes que habían descubierto la implicación del CESID, impulsaron una investigación interna que no se materializó hasta un mes después, una vez que fracasaron los intentos de la Dirección para que lo descubierto fuera silenciado. Dicho informe sería ocultado a las defensas de los implicados y mutilado parte de su contenido.[...]




Según el senador del PNV, Iñaki Anasagasti, El Jefe de la Casa Real reprendió al Rey de España el 23-F y le dijo al monarca lo siguiente: ¡Señor!... ¿Está usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champán 


El periodista Enrique de Diego, en un artículo titulado La Monarquía inútil: 23-F el golpe de la Zarzuela y publicado en   alertadigital y autor del  libro "La Monarquía inútil" escribió que El político y pensador Antonio Garcia Trevijano, habló con el que fue jefe de la Casa Real  en aquel momento, Sabino Sanchez Campo y que éste le confesó que fue el propio Rey de España quien organizó el golpe de estado del 23-F y en un programa de Intereconomía, el propio Antonio Garcia Trevijano, asegura que recibió felicitaciones del propio Jefe de La Casa Real, después de publicar un artículo acusando al monarca español de haber organizado el golpe de estado porque había sido el único que había tenido la valentía de hacerlo.



En un artículo publicado en libertadigital, El periodista Jesús Palacios, autor del libro "23-F, el Rey y su secreto", revela las claves del evento: “No fue un golpe de estado. Se trataba de un golpe del propio sistema para corregir la situación política del momento y no pretendía la vuelta al régimen dictatorial como se ha contado”.


En un artículo publicado en el publico.es, se asegura que Lothar Lahn, que fue embajador de Alemania en Madrid, informó por cable al gobierno federal alemán de Bonn, que el Rey de España Juan Carlos I exculpaba a los golpistas y hasta mostraba simpatía por ellos, comentando sobre el golpe del 23-F lo siguiente: "Los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos. Concretamente, el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad".


Embajador alemán en Madrid, Lothar Lahn

El senador del EAJ-PNV, Iñaki Anasagasti escribió en su blog  sobre los recuerdos de Sabino Fernández Campo, jefe de La Casa Real española en aquella fecha fatídica del 23 de Febrero 1981, y su versión de los hechos, apunta en la misma dirección que el cable del embajador alemán Lothar Lahn.  Dejando claro, que El Rey estaba encantado con el golpe de estado del 23-F y que solo una reprimenda de Sabino Fernández Campo, alertando que la continuidad de la monarquía estaba en peligro, le hizo cambiar radicalmente de actitud.

El senador del PNV, Iñaki Anasagasti

[...] Y así, ya con “todas las moscas detrás de la oreja”, me dirigí de nuevo al despacho de Su Majestad y cuando entré me llevé la sorpresa de la noche, qué digo, la sorpresa de mi vida. Porque allí se estaba brindando. Y eso me nubló la mente y me enfureció. Así que, y ya sin protocolos, me dirigí a Su Majestad y sin pensarlo le dije mirándole de frente:

- ¡Señor!... ¿Está usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champán –y casi grité- ¡Señor!, ¿no se da cuenta de que la Monarquía está en peligro? ¿No se da cuenta que puede ser el final de su Reinado? ¡¡¡Recuerde lo que le pasó a su abuelo!!!

Entonces la cara del Rey cambió de color y vi como sus manos le empezaron a temblar y en voz casi inaudible mandó salir a los allí presentes, que de inmediato abandonaron el despacho. (*) Todos, menos la Reina, que tenía cara de póquer.

Una vez solos Su Majestad se vino hacia mí, y tembloroso y casi llorando, me tomó de las manos y en tono suplicante me dijo:

- ¡Sabino, por favor sálvame! ¡Sálvame, salva a la Monarquía, ahora mismo no sé lo que hago ni qué decir![...] 

Ex-Jefe de la Casa Real española, Sabino Fernández Campo

El coronel Luis Alberto Perote y ex-jefe del AOME de los servicios secretos españoles, asegura que un golpe de estado como el 23-F sin la colaboración de los servicios secretos españoles no se hubiera podido llevar a cabo.



El  comandante Cortina y alto mando de los servicios secretos españoles, asegura que todos querían un gobierno con un militar al frente y le aseguraron al Rey de España que el acuerdo constitucional era posible. 



El coronel e historiador militar, Amadeo Martínez Inglés, en un artículo publicado en alertadigital asegura que el golpe de estado y el 23-F lo dirigió el Rey de España Juan Carlos I. El autor del libro 23-F. El golpe que nunca existió y la conspiración de mayo , afirma que fue una operación político-militar-borbónica, dirigida por el rey Juan Carlos, quien estaba enterado de que un grupo de militares ultraderechistas preparaban un movimiento para derrocarlo durante el mes de Mayo de ese mismo año. Martinez Inglés enfatiza que:“El rey, al ver lo que se venía, optó por tomar una decisión de dar un golpe, o pseudo golpe, o una maniobra para salvar su corona. El rey se salió del marco constitucional, y el fin nunca puede justificar los medios”.

Historiador y coronel Amadeo Martínez Inglés
El rey jugó con doble baraja, porque mientras Tejero estaba en el Congreso él salió en la televisión rechazando la sublevación. Se dice que la reina encontró al rey llorando porque el general Armada —su preceptor cuando era niño y hombre de confianza desde que era príncipe— lo había traicionado. Yo creo que no es así. La operación fracasó por la actitud del Tejero al entrar en el Congreso de la forma como lo hizo, pistola en mano, disparando al techo. El rey no pudo asumir esa actuación.

El General Armada
El coronel Martínez Inglés coincidió durante los seis meses que estuvo en la prisión de Alcalá de Henares con el general Milans del Bosch que en ese entonces tenía 75 años y llevaba ya nueve años en la cárcel.

Conversaron en varias ocasiones y Martínez Inglés incluye en su libro las únicas declaraciones de Milans del Bosch sobre esos acontecimientos. El coronel le prometió no divulgarlas hasta después de su muerte y ha cumplido haciéndolo ahora a los cuatro años de su fallecimiento.

Milans del Bosch dijo: “El rey quiso dar un golpe de timón institucional, enderezar el proceso que se le escapaba de las manos y, en esta ocasión, con el peligro que se cernía sobre su corona y con el temor de que todo saltara por los aires, me autorizó actuar de acuerdo con las instrucciones que recibiera de Armada”.

Milans del Bosh
Afirma que después el general Armada siguió teniendo mucha amistad con el rey, con quien hizo un pacto de silencio: “No acusó a su señor, se calló y estuvo solamente cinco años en la cárcel, después lo indultaron. Sin embargo, el general Milans, un hombre completamente distinto de Armada, no es un hombre de Palacio sino un militar más puro, fue engañado y abandonado, siguió en la cárcel durante nueve años”.

Jesús Calvo, sacerdote cercano a la ultraderecha española y amigo del golpista Tejero, asegura que el golpe de estado fue ideado por el Rey de España junto a otros militares, la idea era establecer un gobierno de salvación nacional, pero por momentos, el golpe de estado del 23F se le escapó de manos al rey de España Juan Carlos I, y hubo militares contrarios a aceptar una solución.


Un ex coronel del ejército español y exespía llamado Juan Rando, asegura que cuando ocurrió el golpe de estado 23F, los servicios secretos españoles querían que mirase para otro lado mediante soborno. Él se negó, intentaron secuestrarle y matarle en varias ocasiones porque sabía demasiadas cosas y temían que algún día saliesen a la luz pública.

Su testimonio aparece recogido en el programa de Cuarto Milenio titulado: "La noche del 23 F". Un ex alto mando de los servicios secretos españoles llamado Fernando San Agustin no niega los hechos y reconoce que Juan Rando dice la verdad.

http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/programas/temporada-09/t09xp25/Juan-Rando-contado-peligraban-instituciones_2_1753530062.html

Pilar Urbano: "El Rey nos salvó in extremis de un golpe que había puesto en marcha a modo de solución"

"Para Suárez, estaba clarísimo que el alma de la Operación Armada era el Rey y que nace en Zarzuela", afirma la periodista con motivo de la publicación de su libro 'La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar'.


El rey, su ayudante Armada y Múgica (PSOE) dieron el “golpe” del 23-F contra Suárez, pero Tejero les salió rana y no aceptó la “lista de los 19”